miércoles, 2 de noviembre de 2016

4º ESO. Taller de expresión escrita: la coherencia



La actividad que teníais que realizar esta semana no era fácil. Se trataba de dar forma de texto a tres ideas desconectadas. En primer lugar, era necesario ordenarlas siguiendo un orden lógico. A continuación, debíais ampliarlas, desarrollarlas de manera que cada una de ellas ocupase un párrafo distinto. En todo momento, había que lograr la coherencia del texto mediante la progresión temática. Además, debía estar justificado el cambio de párrafo y, al mismo tiempo, lograr que cada párrafo enlazase temáticamente de algún modo con el anterior.

Las ideas con que teníais que trabajar eran las siguientes:


  • Los movimientos alrededor de sí misma y alrededor del Sol dan lugar al día y la noche y a las cuatro estaciones.
  • Las distancias estelares se miden en años luz, por tanto: ¿podrá existir vida en otros planetas?
  • La explosión inicial se ha llamado Big Bang.


    Fijaos en que las tres oraciones anteriores (libro de texto, actividad 31, pág. 15) son incoherentes, tanto tomadas en su conjunto, como cada una por separado: 1) Es incoherente el orden en que aparecen presentadas; 2) es incoherente la ausencia del elemento de que se habla en cada caso (tema); 3) es incoherente la selección de conectores.

    No era tarea fácil devolverle la coherencia al conjunto, pero algunos alumnos han conseguido resultados bastante satisfactorios. Aquí tenéis un ejemplo, el texto de Laura Rodríguez. No nos fijaremos en si todas las ideas son precisas desde el punto de vista científico, sino en cómo ha logrado la coherencia total del texto. Como la coherencia, en realidad, es inseparable de la cohesión textual, fijaos de paso en cómo usa los conectores textuales.


El universo

Según los científicos, el universo y los diferentes planetas fueron creados por una explosión inicial llamada Big Bang. Esto ocurrió hace miles de millones de años, cuando una gran cantidad de masa se concentró en un solo punto y, bajo tanta presión, dio lugar a su propia expansión y, por consiguiente, a la formación de los planetas, estrellas, satélites... Estos se fueron agrupando en sistemas y galaxias, muchas de las cuales son desconocidas para la humanidad. Aunque hay un sistema en particular que conocemos bastante bien, nuestro sistema solar.

El sistema solar contiene miles de estrellas, entre las cuales la más grande es el Sol; millones de asteroides y meteoritos y ocho planetas: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, cada uno con sus correspondientes satélites orbitando a su alrededor. La Tierra es el planeta que más conocemos, pues es en el que vivimos. De ella sabemos que posee las condiciones adecuadas para el desarrollo de la vida y que, como todos los planetas, realiza movimientos elípticos alrededor del Sol y de sí misma. Estos movimientos dan lugar a las cuatro estaciones, y a la noche y el día.

Del resto de los planetas y galaxias tenemos menos conocimiento, pues se distancian de la Tierra en muchos años luz (unidad en la que se miden las distancias estelares, que equivale a 9,461x1012  km.). Por esta razón, de momento no podemos saber con seguridad si existe o no vida en otros planetas. Por otro lado, los avances en investigación y tecnología han podido detectar la posible existencia de agua helada en la superficie de Marte, lo que no descarta un futuro descubrimiento de vida en ese lugar, pues la vida tal y como la conocemos en la Tierra también empezó con agua.

                   (Laura Rodríguez Rodríguez, 4º ESO)




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